Inma Bermúdez
Joan Gaspar

marset

‘Reflections on light’

Mathias Hahn

“Me interesa la luz como sombra

y la gradación de la sombra en sí misma”

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Mathias Hahn  nació en Osnabrück, al norte de Alemania, actualmente vive en Londres y  desde el 2010 colabora con la empresa Marset de Barcelona. Tres lugares, tres luces bien distintas.  Tras formarse como diseñador industrial en la Universidad de Essen, Alemania, y en el Royal College of Art de Londres,  en el 2006 fundó su estudio en la capital británica y también co-fundó el colectivo OKAY studio. Sus proyectos inciden en la utilidad y la manera en que las diferentes tipologías pueden adaptarse a nuestra vida diaria para construir objetos con significado. Su enfoque en el trabajo se basa en entender los materiales y en la observación del trasfondo cultural de los productos que nos rodean. Desde que recibió en 2010 el Premio de Diseño Alemán como Diseñador revelación, su trabajo se ha visto reconocido internacionalmente en repetidas ocasiones.

¿Cuál es tu luz natural favorita?
Cuando el sol está ya muy bajo por la tarde, que es cuando hay más contraste de colores. Y a su vez los colores también van cambiando con las sombras.
Me gusta la experiencia de la luz cuando viajo en tren y voy coleccionando colores en mi cabeza. Con la velocidad al final solo ves bandas de color, creadas por la luz de ese momento.

¿Qué te hizo diseñador?
Empecé pintando muy joven con mi abuela. Era pintora y me enseño las distintas técnicas. Entonces yo quería ser pintor o ilustrador. Al mismo tiempo era muy hábil construyendo cosas. Cuando algo se rompía en casa, mi familia me lo daba para que lo reparase. Y cuando tuve que decidir qué estudios escoger, mi primera idea fue el diseño gráfico. Finalmente opté por producto donde podría trabajar con los materiales directamente, con lo físico.  Los momentos en el taller siempre me han dado una gran satisfacción en mi trabajo diario. Y hay algo en este aspecto directo y técnico que realmente me fascina. Siendo diseñador, todavía trabajo con lápiz y pincel. En cierta forma, mi trayectoria ha sido una evolución.

¿Cómo arranca un proceso de diseño?
Puede empezar de muchas formas. La fase inicial puede ser más experimental, más reflexiva o basada más en la observación. Visitar una fábrica, por ejemplo, y ver el proceso de producción, reflexionar cómo puede usarse o cambiarse. O cuestionarse una tipología de producto existente aprendiendo cómo llegó a convertirse en lo que es.
Es precisamente que el punto de partida siempre sea distinto lo que hace este trabajo apasionante.

¿Qué implica incluir luz en un objeto?
Trabajar con luz es incorporar una capa extra al objeto, lo que lo hace más complejo. Desde su estado pasivo al momento en que al encenderse la luz se trasforman en otra cosa y el objeto deja de ser lo importante.
La luz hace que cambie como nosotros percibimos las cosas. Y, a la vez, cuando intentas capturar la luz, el color, las sombras, el contraste, ves que es diferente en cada momento.

Tus lámparas ¿en qué luces se inspiran?
La observación de la luz natural quizás sea una inspiración, pero ahí queda. Para mí no tiene sentido recrear la luz natural en una lámpara. La luz natural está para disfrutarla al natural. La luz artificial la necesitamos cuando no tenemos aquella, y siempre será artificial. Reflexionar la luz hecha por el hombre en términos culturales es lo que me motiva, como la música de un instrumento comparado con el canto de los pájaros.

Observación y diseño van de la mano
Soy muy observador, de todo, de la naturaleza, de los objetos.
El diseño es un texto, un trabajo que se puede leer. Y cada uno percibimos las cosas, los objetos según nuestro background personal y también cultural. Me interesa mucho el contexto.  En este sentido con el concepto de belleza pasa lo mismo. Si sorprendes con un diseño es a causa del contexto, sea compartido o no.

¿Qué te gustaría que el usuario de tus lámparas perciba?
Si nos preguntamos por qué necesitamos un nuevo diseño de lámpara, para mi es lo mismo que preguntar por qué lees un nuevo libro, o por qué ves una nueva película.
El diseño de un objeto es más que una mera función o su propia apariencia formal. Es importante que las cosas funcionen.  Pero, que tras haberlas utilizado un tiempo, la pregunta interesante es cómo encajan en nuestra vida cotidiana. Si dan pie a la interpretación y si de hecho les permitimos integrarse en nuestras rutinas, entonces se convierten en valiosas.

¿Qué quieres provocar en el espectador?
Todos tenemos un vaso o una taza favoritos que siempre acabamos cogiendo sin pensar. Es un uso intuitivo de los objetos, porque nos satisfacen. Si las cosas no son relevantes para nosotros no pasamos tiempo con ellas.
Lo increíble es cuando la gente puede crear su propia historia con algo que has diseñado y funciona. Cuando trabajo en un proyecto, pienso en este potencial. En cada nuevo diseño hago una propuesta clara definida,  una afirmación, que en un primer estadio puede llevar al espectador a que le interese o atraiga. Pero luego hay un segundo estadio, que es cuando lo usas a lo largo del tiempo. Y te das cuenta de que hay más, que incluso es mejor de lo que pensabas.

La última década ha sido de grandes cambios en iluminación artificial. ¿Tienes preferencias en cuanto a fuentes de luz?
Para mí lo más importante es tener esta evolución en mente. No estoy a favor o en contra de lo antiguo o lo nuevo. Lo increíble es que hoy disponemos de muchas  posibilidades. Y esto nos da una gran libertad para experimentar. Estamos todavía en medio del proceso de evolución. Estoy muy a la expectativa por lo que está por venir.

¿El futuro de la luz artificial puede hacer la lámpara casi invisible?
Creo que necesitaremos siempre algo de materialidad. Al menos en algún lugar, necesitamos el contexto. La tecnología puede ser muy sofisticada, pero nos sigue gustando tocar la mesa de madera, llevar los zapatos de cuero.

 ¿Que lámpara que no hayas hecho te gustaría diseñar?
Estoy trabajando en ello. Y lo bueno es que queda mucho por explorar. Me interesa especialmente la luz como sombra y la gradación de la sombra en sí misma.

¿Cuáles son tus referentes en diseño?
Aprecio el trabajo de los diseñadores del pasado.  Aunque no profeso ninguna “religión”. Ni sigo ningún manifiesto. Mi interés reside en comprender las cosas, entender su evolución. Tengo gran curiosidad por cómo las cosas funcionan en sí mismas, y también su contexto.
Por ejemplo, si hablamos de luz, me interesa preguntarme el porqué de la fascinación por la bombilla incandescente. Es un objeto funcional, pero también se ha convertido en un icono, y en un sistema internacional. Además apreciamos su fácil recambiabilidad…  Hay muchos aspectos en torno a ella.

Pero en tus nuevos trabajos usas la tecnología LED.
Hoy el LED ha evolucionado mucho y se presenta en variados formatos. Si lo empleo es porque me permite realizar lo que busco. Y creo en la evolución. Pero por la misma razón que usamos velas, podríamos utilizar bombillas incandescentes.

Por último, podrías dar alguna definición de luz.
Podría decirse que la luz es el pincel que pinta todas las cosas del mundo. La luz es vida. Es una de las cosas esenciales que existen. En el mundo actual todos necesitamos la luz. Y estamos fascinados por ella, por esa relación con lo visual, con lo que podemos ver.

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