La mujer que conducía a diario un 911 Turbo

26 Septiembre 2018 Actualidad

Louise Piëch 

Ferdinand Porsche tuvo 2 hijos: Ferry y Louise.

Louise desde muy joven fue una apasionado de los coches, además de una visionaria para la marca. Con 14 años se sacó el carné de conducir, con 15 años se compró su primer coche, después de la Segunda Guerra Mundial recuperó la marca instalando la fábrica en Austria (de esta forma evitaban nacionalizarla). Junto a su marido creó la red de distribución más moderna, de la cuál Porsche generó una gran rentabilidad.

“Era una auténtica Porsche”, que llegó a competir en las carreras, ganando algunas y apoyando a su equipo como en el caso de las 24h de LeMans. “De casta le viene al galgo”, entre los 2 hermanos consiguieron estabilizar la empresa, crear deportivos y disfrutarlos.

En su 70 aniversario le entregaron un 911 Turbo, con el que iba a trabajar cada día. Posteriormente, se lo cambió por un 964 Carrera 4, su último Porsche. En todos ellos tenemos unas características, gris plata exterior e interior con cuero blanco, pero la tapicería de los asientos no era de piel, sino de un jaspeado madreselva.

“Detrás de un gran hombre hay una gran mujer”, en este caso  detrás de la marca, estaba Louise Piëch Porsche.